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Talleres de arte en Situación de calle

RELATOS / Situación de Calle

Norberto Lorenzo y equipo Albisetti 

Ya en los primeros años de existencia del Hogar Albisetti se creó la Peña de los Viernes. “Desde sus inicios se plantea como espacio recreativo de disfrute y distención. Con el tiempo se va armando un primer cancionero con los temas que eligen los huéspedes. El repertorio es variopinto (o variosonoro), folclore, tango, temas melódicos, populares, baladas, rock, blues, tradicionales, contestatarios, festivos, melancólicos…Con el tiempo se desarrollan otros cancioneros.

Parte integrante de los animadores (Carlos, Héctor y yo) fuimos huéspedes del hogar en su momento, esto habla del rol participativo que se da a todos los huéspedes en este espacio.

Se desarrolla este taller desde lo más basal (de expresión artística hablando) que es el ritmo, pasando por la melodía e incluyendo la carga intelectual que supone la letra. Se disparan (o generan) diversos climas (reflexivos, melancólicos, humorísticos, de protesta, adictivos, festivos) y remedan a veces a diversas épocas y vivencias no pocas veces comentadas por los huéspedes y por nosotros.

El clima del equipo animador se vio consolidado en la post peña, el momento de cierre para nosotros, cuando compartimos la cena y los comentarios sobre la tarea y nosotros mismos.

Lazos importantes y perdurables de amistad se generaron entre integrantes de la peña, este es un dato importante. También fue generatriz de otros espacios de arte, el taller de plástica y el de teatro, pueden contarse, en cierta medida como vástagos de esta seña.

Digamos que si el ritmo, la melodía y el agregado ideativo fue lo inicial, la materialidad y lo visceral fue lo sucedáneo. Plasmando el yo, aquí y ahora, y sus estados emocionales, afectivos a través del dibujo libre y consignas más puntuales individuales y grupales. El color y la textura fueron medios que agregamos y el juego lo primordial en todo el desarrollo del taller de plástica.

Una obra teatral, la Nona, que estrenamos en el auditorio y tuvimos a los huéspedes como espectadores privilegiados fue el primer acercamiento a lo teatral y disparó un debate posterior coordinado por Pablo y yo.

Retomando el tema lúdico y reforzándolo esta vez como juego corporal Pepe inicia el Taller de Teatro los lunes en el grupo de mateada, conmigo como asistente.

Con una primer charla introductoria en la que Pepe explicó y expresò con todo su humor e histrionismo en qué consistía el espacio de teatro, se largó el taller el 3º lunes de cada mes.

Cada lunes se plantean dinámicas de caldeamiento y ejercicios de improvisación con distintas consignas. Temas como el rechazo social, el desarraigo, la soledad, la separación, la sexualidad, la trasgresión, la calle, la delincuencia, la cárcel, desfilaron en las propuestas que siguieron.

Taller de plástica

“Surge en marzo de 2005 como propuesta mía para compartir con mis pares esta actividad, siendo yo huésped del Hogar (durante tres semanas).

Arranca a mediados de 2006 con su forma actual.

Los objetivos iníciales fueron, estimular la libre expresión a través del dibujo, Fomentar procesos creativos, Incentivar la interacción grupal, Promover el conocimiento de diferentes técnicas, Facilitar del reconocimiento del trabajo (mirada del otro, devoluciones grupales, muestras).

El primer año (2006) se terminó con una muestra en donde todo el equipo estuvo presente y se vendieron trabajos de los huéspedes a miembros de la comunidad parroquial. El segundo año no hubo muestra y se incrementaron los trabajos colectivos y a la basura como elemento de denuncia en las obras.

El tercer año hago hincapié en la interpretación psicológica de cada producción individual y en las devoluciones y seguimiento de cada integrante. Hay supervisión mensual. Se realiza una muestra integrada al “Gallery Night” (noviembre 2008).

En el cuarto año (2009) se incorpora una sesión mensual “obligatoria” donde participan todos los huéspedes que se encuentran en ese momento en el hogar y cuenta con la presencia de los profesionales del equipo que se encuentran ese día. La actividad y las devoluciones son muy enriquecedoras. Se hace presente el tema de la creatividad, de animarse a jugar, no sólo para el taller sino para la vida.

El quinto año se vuelve al dibujo libre y al seguimiento de los huéspedes y la disponibilidad para lo que necesiten, quitando otras propuestas.

Yo defino a este taller como un lugar para compartir, trabajar, y crear lejos del juicio y más cerca del dejar fluir.

La idea que va apareciendo y construyéndose a partir de la realización del taller es “la utilidad de lo inútil”.

Lo creativo, lúdico, infantil, muchas veces rechazado por nuestro yo pensante, puede ser clave para mejorar en momentos críticos a la hora de encontrar “salidas” o respuestas posibles.

Reflejar el aislamiento en el que nos hallamos inmersos cuando somos excluidos de la sociedad no es tarea fácil y hoy puedo decir que, en este sentido, el taller ha brindado “momentos mágicos” donde la exclusión es suspendida y hasta olvidada y pasamos a ser “personas creando”, y en otros momentos jugamos a correr la mirada del otro, que nos vean desde otro lugar, en las muestras… Esto es más arduo pues la mirada social es más difícil de burlar en su estructuración.

Pero ayudó a esto último el clima de Taller que hubo en las muestras y compartir esto que venimos haciendo.

Por otro lado, el grupo de los lunes por la mañana, el de las mateadas, tiene otro recorrido y otro trabajo grupal así como otros tiempos. Esto se nota en la producción y en los temas que se disparan a partir del trabajo…

Mi lugar, de par, es distinto también y genera otras respuestas. No escuchan la devolución desde el lugar de coordinador, sino desde el lugar de par y se animan también a cuestionar y proponer con más facilidad. Son más activos y de tiempos más rápidos.

Mi autoevaluación es doble respecto de mi lugar en el taller, como generador y principal obstáculo.Me aportó muchísimo realizar esta experiencia y me siguen sorprendiendo los huéspedes y mis compañeros de los lunes.

Siempre es enriquecedora la experiencia de dejar de criticarnos y ponernos en juego, “exponernos” con nuestras fragilidades y crear a partir de esto.”