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Valorar lo que sabes hacer

 

RELATOS / Economía Social

Valorar lo que sabes hacer

Mercedes

Llegó a tener su propio negocio pero un día lo cerró y se dedicó a cuidar a su hijo. Después se vio demasiado grande como para salir a buscar trabajo y empezó a coser. Conocía el oficio. Toda su familia tenía talleres de costura. Ella también tenía máquinas. “Empecé a coser en casa. En la televisión vi una publicidad de la fundación Cosiendo Redes que mostraba a mujeres cosiendo y decidí hacer el curso”. Hace dos años que acude una vez por semana a Cosiendo Redes. Ahora sigue el curso de moldería. “El último”, dice con orgullo. Mercedes nunca había visto a la costura como una forma de salir adelante pero la idea de ir a buscar trabajo por cuenta ajena se le hacía muy difícil. “No sabía como golpear puertas para trabajar y ese no animarme me fue encerrando poco a poco. El curso fue una salida que encontré. Me abrió a otra cosa. Yo me sentía muy deprimida”.

El equipo de reinserción laboral de la fundación le consiguió trabajo en una fábrica. “Jamás pensé que podía hacer ese trabajo. No me sentía capacitada pero con todo lo que me fueron diciendo… El apoyo que recibí en la fundación no lo encontré en ningún otro lugar, ni en mi familia, ni en mis amigos. Lo encontré acá. Algo habrán visto en mí. Antes era la costurerita que dio el mal paso. Ahora soy otra cosa. Te enseñan a valorar lo que sabés hacer”. El trabajo en la fábrica se terminó pero la experiencia sigue en su recuerdo como algo muy positivo. “Ya entrás en una rueda. No es lo mismo empezar de cero, como estaba antes de llegar acá. Supongo que en algún momento voy a empezar a trabajar otra vez. No me siento sola. Me siento apuntalada. Hay todo un equipo detrás y estoy muy agradecida. Todo el apoyo que recibí fue impresionante. Aunque hoy estoy sin trabajo, el apoyo sigue. No te dejan sola”.