Saltear al contenido principal

Problemática Calle

RELATOS / Situación de Calle

Problemática Calle

Equipo Hogar Albisetti

 

La gran mayoría de las opiniones sobre las PSC (personas en situación de calle), sobre las causas que lo llevaron a esa situación y sobre las soluciones para que estén mejor se encuentran basadas en prejuicios, mitos o fantasías. El desamparo, el abandono y la falta de oportunidades concretas para crecer laboralmente son, junto a la estigmatización que sufren por parte de la sociedad en su conjunto, tan sólo algunos ingredientes de esta compleja temática.

Las historias de las PSC pueden resultar tan simples o complejas como cualquiera de las historias de cada uno de nosotros. En la calle se encuentran personas con oficios de los más variados, profesionales, con estudios secundarios, terciarios y universitarios, con familias enteras (hijos, esposas, novias, hermanos, etc.) a las que no frecuentan desde hace tiempo. Gente que ha tenido trabajo estable durante años, que tuvo dinero, propiedades, que provienen de familias sin apuros económicos y otros de familias muy pobres. Personas que se encuentran en la calle hace apenas un mes o bien hace muchos años.

El desempleo, las distintas crisis económicas, las adicciones, las tragedias personales o familiares son hitos muy significativos y en muchos casos han resultado variables determinantes para llegar a esta situación. Una gran mayoría de ellos han transitado historias de abandono y desamparo en sus infancias, y otros también sufrieron un alto grado de institucionalización (internación en institutos de menores o centros de encierro).

En este marco lo único que aparece como un factor predominante es la soledad en la que se encuentran. Soledad que para las PSC deviene en un ensimismamiento, es contar con sí mismos para sobrevivir en un medio hostil, es estar atentos frente al peligro que conlleva el otro, es no cerrar los ojos para dormir (siempre se duerme con un ojo abierto), es aislarse, cubrirse y protegerse. Esta suerte de automarginación puede entenderse como una reacción necesaria y hasta imprescindible frente a las miradas que señalan y juzgan.

Aquellas personas que se encuentran atravesando la situación de calle se automarginan porque previamente existió una marginación. El solo hecho de estar en la calle supone estar excluido del funcionamiento general del sistema en el cual vivimos. De por sí esta realidad ya ejerce una dinámica exclusiva y que discrimina. Este mecanismo genera una suerte de encerrona de la cual es muy difícil salir.

Frente a la discriminación y la exclusión, frente a las miradas señaladoras y que juzgan, resulta comprensible que una persona levante muros protectores anteponiendo un alejamiento de los otros. Por lo menos de esta manera, la decisión permanece en manos propias. Automarginación, discriminación, señalamiento, exclusión, ausencia de afectos, se presentan como conceptos que desembocan en un encierro personal.

Es en definitiva la expresión más extrema de un funcionamiento social (el “sálvese quien pueda”) extendido y masificado. Al mismo tiempo, esto que posibilita a las PSC sobrevivir y sobrellevar infinidad de situaciones, termina imposibilitando el acceso a otra realidad, ya sea que se trate de regresar con su familia, de construir una nueva realidad afectiva o de conseguir una mejoría en general.

En diversas oportunidades las PSC plantean que “la calle te chupa”. Esta idea alude a la dinámica que impide y cercena alguna posibilidad de cambio en la situación capturante.

 

Instituciones y situación de calle

Las personas desamparadas a las que nos referimos, denominadas “en situación de calle”, son los más visibles de los invisibles porque están en un espacio público y porque esa “calle” se encuentra en la Capital Federal. Sin embargo, desde hace años pasaron a formar parte del paisaje urbano en el acontecer diario y forman parte de la enorme deuda que recorre todo el país.

Una gran cantidad de personas, recursos e instituciones de la Ciudad de Buenos Aires se movilizan desde hace algunos años pretendiendo resolver o contener esta situación.

Algunas de ellas, a modo de ejemplo, las podríamos organizar en:

 

Alimentos

• Comedores, que se llevan a cabo en lugares fijos (iglesias fundamentalmente);

• “Delivery” de Comida, grupos (de parroquias) que acercan alimentos a las plazas, estaciones de trenes y micros, etc.

• Entrega de alimentos o de vales desde iglesias o del GCBA.

 

Hospedaje

• Hogares de tránsito por determinado tiempo, dependientes del estado, Caritas, organizaciones no gubernamentales o parroquias;

• Subsidios habitacionales del GCBA, pagan determinado dinero por mes, para una cantidad de meses de hotel; grupos de personas de parroquias o fundaciones que pagan hoteles.

 

Ropa

• Roperos, que funcionan en servicios sociales de Caritas fundamentalmente.

 

Arte y Comunicación

• ONG que se ocupan de distintas expresiones artísticas (plástica, teatro, talleres literarios, esculturas y otras) y producción de material de difusión.

• Talleres culturales del GCBA.

 

Trabajo

• Alternativo: Revistas solidarias con todo un abanico de ofertas de talleres y asistencia para los vendedores.

• Bolsas de trabajo dependientes de distintas ONG, Caritas, AMIA

• Conformación de espacios asociativos de trabajo.

 

Capacitación

• Capacitación en oficios y distintos conocimientos en diversas instituciones.

 

En la mayoría de estas instituciones las PSC son aquellos que reciben la atención sin formar parte del dispositivo institucional.

Sin embargo en estos últimos años se fueron conformando una serie de organizaciones creadas por las mismas personas en situación de calle.

El impulso que generaron logró reunir a muchas otras instituciones y a conformar una “Red en la Calle” que con el apoyo de instituciones muy heterogéneas lograron frenar atropellos, detener desalojos y presentar un Proyecto de Ley a la Legislatura de Buenos Aires que fue tratado y aprobado en diciembre de 2010.